¿Quién no se ha sentido alguna vez manipulado o manipulada emocionalmente? o ¿ha presenciado a alguien siendo víctima de esta forma de abuso?

Si nos paramos a observar a nuestro alrededor, es probable que identifiquemos relaciones que podrían considerarse chantaje emocional pero… ¿somos siempre capaces de identificarlo?

 

¿Qué es el chantaje emocional?

El chantaje emocional es un maltrato psicológico basado en una forma irrespetuosa, inadecuada y agresiva de comunicación entre las personas. El objetivo en la comunicación basada en el chantaje emociones es conseguir presionar a la otra persona para que haga, diga, piense, sienta como uno quiere, sin tener en cuenta los deseos del otro.

Este tipo de comunicación genera culpa, miedo, obligación y malestar en  la otra persona, por ello es una manipulación, puesto que influimos en la voluntad de la otra persona con el fin de conseguir que actúe como uno/a  quiere y no como desea realmente.

Tipos de chantajes emocionales

Existen diferentes tipos de manipulación emocional, aunque lo más frecuente es que el/ la chantajista adopte varias técnicas para lograr sus objetivos.

Entre ellos encontramos el ejercer presión sobre la persona para limitar su libertad de decisión, en este tipo de manipulación se recurre al miedo y se trata de una postura radical que no admite discusión, ya que si la persona no acata la orden será castiga. Una frase común de este tipo de manipulación sería “si vuelves a hacer eso, te abandono”.

Otro  tipo y uno de los más comunes, es en generar el sentimiento de culpa, así pues la persona cede al chantaje para no convertirse en el malo o la mala. Frases como “con todo lo que he hecho por ti y así me pagas o me has defraudado, creía que eras una buena persona” forman parte de este tipo de chantaje.

Por otro lado, tenemos una manipulación donde el/la chantajista asume el control fingiendo que depende de la otra persona. No solo se despiertan sentimientos de culpabilidad sino que también de responsabilidad. Frases como “si me abandonas, no podré soportarlo”, colocan una máscara de debilidad e impotencia con el objetivo de manejar la relación y lograr que la persona ceda a sus deseos.

Lo mismo ocurre cuando critican a la víctima, puesto que el/la chantajista conoce los puntos débiles y los utiliza como objetivo para lograr que la persona lo vea como su “salvador/a”. El/la chantajista se adueña de la razón con el objetivo de crear una dependencia en la persona para que siempre le pida consejo, lo que conlleva a minar la autoestima y autoconfianza de la persona. Frases comunes son “te ayudaré porque no sabes hacerlo”, “no tienes idea de cómo solucionarlo”, “no sirves para nada”.

¿Cómo detectarlo?

Si dudamos sobre si estamos siendo víctimas o no de chantaje emocional, nuestro equipo de Psicólogos Málaga te ofrece unas claves que suelen estar presentes en la comunicación basada en el chantaje emocional:

  • La exigencia, no siempre expresan con claridad lo que quiere, sino que dejan en manos de la persona que lo adivine.
  • La resistencia cuando opinamos, pensamos diferente a él o ella, puesto que no acepta nada que no sea como quiere o como le gustaría que fuera.
  • La presión que ejerce continuamente hasta que la otra persona cambia de opinión, con el objetivo de convencer de que su punto de vista es el más acertado.
  • La amenaza cuando no puede conseguir lo que quiere comienza a contar cuáles pueden llegar a ser las consecuencias para la otra persona si actúa conforme a sus deseos y no a los del chantajista.
  • La obediencia que genera en la otra persona, ya que está no quiere verlo/a mal, cediendo así a la propuesta de el/la chantajista y evitar más problemas.
  • La reiteración de las conductas anteriormente mencionadas de forma constante en la relación.

¿Cómo combatirlo?

El equipo de Hernández Psicólogos Málaga, Fuengirola y Marbella os facilita algunas recomendaciones terapéuticas para liberaros de la capacidad de acción del chantajista y tomar las riendas de vuestra vida. Y os preguntaréis: ¿Cómo?

  • El primer paso consiste en reconocer que estamos siendo manipulados/as. Luego, es necesario establecer límites para que esa situación no se repita.
  • Modifica tu estilo de afrontamiento, actitud  y comportamiento en las relaciones. Siempre haz lo que tú crees que es lo adecuado, y en el caso de que coincida con lo que el/la chantajista te propone deja claro que lo haces porque tú lo consideras la mejor opción. ¡No olvides!, poner límites si te sientes presionada y finaliza la conversación hasta que consideres que puedes mantener una conversación basadas en los derechos asertivos.
  • Toma consciencia, aprende recursos de identificación y análisis de tus emociones para así ayudarte a sentir más fuerte ante este tipo de relaciones.
  • Trabaja con tu autoestima y reduce tus inseguridades.
  • Reduce la culpabilidad, ya que es una de las armas principales del chantajista y es cierto que te puedas sentir culpable si no satisfaces los deseos de esa persona. Ante tus posibles errores responsabilízate buscando soluciones.
  • Prepárate las conversaciones, aprende de situaciones pasadas que te pueden ayudar a tener más recursos en la próxima conversación en la que te enfrentes con esa persona.
  • Céntrate en tu objetivo en las conversaciones, no te dejes enredar.
  • Si hay agresividad, faltas de respeto, retira la atención y marca límites, hazte respetar.
  • En vez de defenderte, involucra al chantajista en la resolución del problema, pídele ayuda “¿y qué podemos hacer en esta situación?”.
  • Comunícate desde la asertividad, sin defenderte, sin disculparte, sin ceder…haz lo contrario, entiende su punto de vista, valora que puede que tenga razón pero siempre respeta tu opinión. Frases como “puede que tengas razón, entiendo que puedas pensar así…”. No olvides que tus derechos básicos, te ayudarán a hacerte respetar y saber identificar en que momento no te estás respetando.
  • Mantente firme en tus opiniones, decisiones…no des explicaciones, recuerda que los o las chantajistas son muy habilidosos/as y cuanta más información tengan más les facilitarás el darle la vuelta a tus argumentos y con mayor probabilidad te convencerán o te harán dudar.
  • Usa el tiempo a tu favor ya que cuando se trata de peticiones no razonables, el/la chantajista demandará un compromiso inmediato porque sabe que si reflexionas no cederás a su petición. Por ello, una buena herramienta consiste en pedir tu tiempo para reflexionar.
  • Ante una demanda injusta y excesiva, hazle notar las consecuencias que ello tendría para ti. Explícale cómo te hace sentir y por qué no vas a ceder a su petición. A la vez, hazle ver que no eres responsable por sus actos ni te sientes culpable por lo que pueda decidir o hacer.

Puede que al leer este post estés sintiendo que es algo que ya sabes, pero el problema está en lo difícil que te resulta actuar para cambiarlo, ya sea porque te sientes bloqueado/a o porque sientes que no cuentas con las estrategias suficientes para afrontarlo.

Si es lo que te está ocurriendo, entonces te recomendamos que te plantees buscar ayuda profesional, y en Hernández Psicólogos contamos con un equipo de profesional que te ayudarán a aprender las estrategias necesarias para que consigas afrontar la situación, y por supuesto sentirte mucho mejor contigo mismo/a. Consúltanos y pide cita con nosotros.

Si vives por Málaga, Marbella o Fuengirola: puedes pedir cita a través de las siguientes páginas para ser atendido en cualquiera de nuestros centros de manera presencial o con nuestros psicólogos online:

¿Cómo detectar y combatir el chantaje emocional?
5 (100%) 6 votos