En la terapia de pareja podemos encontrar un espacio terapéutico para buscar soluciones a dificultades que están bloqueando la felicidad en la relación. Para que esta experiencia realmente sea efectiva es muy importante que los protagonistas de esta iniciativa, emprendan este proceso por decisión propia. Es decir, si solo es uno de los dos quien se implica en las sesiones, el resultado de este proceso estará condicionado por esta circunstancia. Una historia de amor está protagonizada por dos personas. Por tanto, los dos miembros de la pareja deben estar realmente presentes en este proceso. Cuando una pareja considera que necesita apoyo externo para solucionar dificultades y bloqueos, puede valorar la posibilidad de realizar esta terapia especializada.

Esta decisión es tan importante que, de hecho, puede ocurrir que una crisis de pareja derive en el adiós definitivo por no haber buscado una ayuda en ese momento. A veces, el transcurso de días que están escritos con una rutina habitual, describe una dinámica en la que la pareja no se para a pensar en cuál puede ser la causa de su bloqueo, cuál es el balance de la relación o qué cambios podrían hacerse en este vínculo para evolucionar.

Por tanto, en una terapia de pareja podemos encontrar ese espacio de reflexión consciente en torno a la relación misma. Un proceso de introspección y, también, de conocimiento mutuo que puede poner el foco en cuestiones que pasan más desapercibidas en el día a día. Además, tenemos que tener en cuenta que esta terapia está guiada por un profesional que acompaña, orienta, apoya y guía a los protagonistas de esta historia. Aunque la especialización y el conocimiento de este experto son esenciales, la implicación de los protagonistas en la terapia es clave para poder observar resultados visibles. También debemos tener en cuenta que hacer una terapia no significa, de manera necesaria, seguir fortaleciendo la relación al final de este proceso. Puede ocurrir que uno de los protagonistas de la relación o ambos, lleguen a la conclusión de que sus caminos deben separarse en ese momento.

Incluso en esta circunstancia, la terapia ha sido positiva porque ha ayudado a sus protagonistas a encontrar una respuesta. Con frecuencia, cada persona llega a una terapia teniendo muy claro cuál es su discurso en torno a cómo son las cosas. Pero cada uno no es igual de consciente de cómo percibe la realidad la otra persona. Y este es un aspecto clave para que podamos generar cambios en una situación de estas características. La realidad no es única en su interpretación, cada persona puede tener su propia visión. Y es importante que cada uno sea partícipe de cuál es la realidad del otro para ampliar el propio horizonte individual. De lo contrario, los problemas de pareja no se solucionan culpando al otro y evitando la propia responsabilidad en esta situación. La comunicación, la comprensión y el diálogo son ingredientes muy importantes para avanzar.

¿Cómo solucionar los problemas de pareja?

¿Y qué problemas de pareja puede experimentar una pareja que decide iniciar una terapia? Te lo explicamos en este apartado. Por ejemplo, dos personas pueden iniciar este proceso por sentirse estancadas en la relación, lejos de la ilusión que anhelan en sus vidas. En este caso, los protagonistas pueden hacer balance de la historia vivida hasta el momento, experimentando en el presente esta sensación de estancamiento que causa insatisfacción. También puede ocurrir que uno de los dos sienta que el otro está ausente en la relación y que no le dedica tiempo. Puede darse la circunstancia de que alguien eche de menos a una pareja que en momentos frecuentes parece mostrar otras prioridades, por ejemplo, la atención continua al trabajo.

En otros casos, también podemos observar el ejemplo de una situación que marca un punto de inflexión en la vida en pareja, por ejemplo, una infidelidad que genera desconfianza en quien ha descubierto esta acción en su pareja. Los problemas de comunicación también pueden ser el origen de una terapia.

Por ejemplo, las discusiones que se producen, incluso, por cuestiones aparentemente sin importancia pero que, en el fondo, sí esconden una información que conviene descubrir. Existen periodos del año que también son especialmente complejos en las relaciones. Por ejemplo, el verano. Una época estival en la que las parejas conviven más. Y esto puede hacer que la persona sea más consciente de su insatisfacción. Detrás de cada proceso de terapia podemos observar una historia única. Ya que incluso aunque pueden existir coincidencias entre dos relatos distintos, cada ser humano siempre es diferente. Y las circunstancias que acompañan al relato de ese amor también son concretas.

¿Cómo reforzar la terapia de pareja en casa?

Sabemos que es importante que ambos protagonistas se impliquen en las sesiones y que, además, sigan las indicaciones del profesional especializado en psicología de pareja. Pero, además, este plan de acción no se limita, únicamente, al tiempo de duración de las sesiones. También es importante cuidar el amor durante el resto del tiempo. En este artículo te proponemos cinco ejercicios que puedes tener en cuenta para reforzar la terapia:

1. Caricias emocionales. Durante la convivencia en pareja puedes realizar el ejercicio consciente de expresar palabras de admiración, gratitud o refuerzo positivo hacia tu pareja. Es importante que las palabras sean verdaderamente sinceras. No se trata de realzar algún aspecto extraordinario, puesto que es posible poner en valor cuestiones sencillas del día a día. No solo existen las caricias físicas, sino que también puedes reforzar este lenguaje emocional mediante la expresión de palabras que cuidan y nutren a quien las escucha, pero también a ti mismo puesto que las palabras también influyen en la realidad de la relación.

Además, no solo puedes centrar esta expresión de mensajes amables en la conversación presencial del tiempo compartido en común. También puedes utilizar la comunicación tecnológica para expresar por escrito aquellos mensajes a los que quieres dar este formato. A su vez, cuando tu pareja te regale caricias emocionales, valora esos gestos.

2. El valor de los abrazos. Cuando una pareja vive una terapia puede tomar conciencia de que se ha distanciado. A pesar de seguir juntos, la distancia se percibe a nivel interno. Y, en este caso, es importante alimentar el acercamiento y el encuentro. Un encuentro que puede expresarse en la cálida vivencia de un abrazo que ofrece reconocimiento al otro, y también, a uno mismo. Un instante de conexión que lejos de ser puntual y anecdótico, es conveniente que sea frecuente. Por ello, las parejas pueden tomar la iniciativa de este abrazo, sintiendo este encuentro con el otro.

3. Planes de ocio en casa para compartir en común. Los dos protagonistas de esta historia también pueden observar el camino vivido hasta el momento. El pasado está presente en una terapia puesto que es positivo dialogar sobre cuestiones que forman parte del ayer. Sin embargo, también es muy importante que la pareja intente crear nuevos recuerdos en común mediante la integración de algún plan de ocio compartido en común que no solo puede disfrutarse en el entorno exterior, sino también en el propio hogar. Es recomendable que sea una actividad que guste a ambos. Por ejemplo, si ambos disfrutan con el baile pueden poner música en el salón para bailar al ritmo de la melodía. Si la cocina es una afición compartida en común, también es posible preparar un postre especial para degustar esa receta en común. Quizá otras parejas prefieran disfrutar de un concurso de televisión.

4. Esta terapia también puede enfocarse en el largo plazo. Es decir, el cambio en la relación de pareja no siempre es inmediato. Poner la atención en el día de hoy es un paso muy importante para evolucionar en este proceso. Por ello, para fortalecer la relación en esta jornada, cada miembro de la pareja también puede preguntarse qué puede hacer en el corto plazo de este día para cuidar este amor. La respuesta a esta pregunta conduce a la acción. Frente al riesgo de posponer para otro momento este cuidado, este ejercicio te ayuda a darte cuenta de qué es aquello que puedes hacer en el día de hoy. Un objetivo que depende de ti y que puedes controlar.

5. Búsqueda de acuerdos centrados en el bien común. En aquellos aspectos en los que existen diferencias evidentes, conviene potenciar la búsqueda de una solución que suponga un beneficio mutuo para ambos. Para ello, también es posible alimentar la creatividad de crear una lluvia de ideas en equipo en torno a posibles acuerdos o soluciones a esa cuestión. Este ejercicio ayuda a los protagonistas a ampliar su visión de la situación.

Por tanto, podemos observar que la terapia de pareja es efectiva para ayudar a dos personas que quieren ser más felices en esta historia de amor. Pero, además, esta terapia también puede continuarse en casa con ejercicios sencillos que están orientados a fortalecer este vínculo de confianza, respeto y admiración mutua. ¿Y cómo solucionar los problemas de pareja? Con paciencia, tiempo, atención, comprensión y colaboración. Y, en este caso, también con ayuda.

Nuestra terapia de pareja basada en las emociones puede ser esa ayuda que necesitas. Tanto si eres de Málaga acudiendo a nuestro Centro de Psicólogos en Málaga como si eres de cualquier otro lugar mediante nuestro servicio de psicólogo online.

Publicado por Alejandra Hernández

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga, con Máster en tratamiento psicológico por la Universidad de Málaga, Máster en sexualidad y educación sexual por la Universidad de Huelva. Especialista en Psicoterapia EMDR, psicoterapia sensoriomotriz, terapia cognitivo conductual, y especializada en el tratamiento psicológico del trauma, apego, trastorno obsesivo compulsivo, terapia de pareja y sexual. Actualmente trabaja como psicóloga y directora del centro Hernández Psicólogos.

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2 comentarios

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  1. Muy buenos ejercicios para poner en practica en casa. Es importante que ambas partes muestren interés, haya diálogo, ganas y tolerancia en los fallos de uno y otro. Una buena relación se basa en la confianza, el amor y las ganas de que todo vaya bien, esforzarse el uno por otro y mantener siempre el diálogo. Un saludo y gracias por compartir.

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