El juego forma parte de nuestra vida, del aprendizaje de habilidades y como forma de interacción con el medio. Es una de las actividades más frecuentes entre las personas y entraña consecuencias positivas para nuestro desarrollo, entretiene y divierte. Pero cuando el juego implica asumir riesgos económicos con posibilidades de ganar mucho más dinero facilita la aparición de conductas problemáticas: la adicción al juego, también conocido como juego patológico o ludopatía.

Los juegos de azar producen diversión cuando hay control y gozo, sin embargo, deja de ser divertido cuando implica sufrimiento y descontrol, donde ya no se tiene la libertad de decisión. 

Ludopatía RAE

La ludopatía se puede definir como la adicción patológica a los juegos electrónicos o de azar. Se trata de una patología que consiste en la alteración progresiva del comportamiento por la que el individuo experimenta una necesidad incontrolable de jugar, por encima de cualquier consecuencia negativa. 

Está reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud y por la Asociación Americana de Psiquiatría.

La ludopatía se produce en los juegos que tienen capacidad adictiva, que son aquellos en los que transcurre poco tiempo entre la apuesta y el premio conseguido:

  • Juegos de casino
  • Bingos
  • Apuestas deportivas (quinielas de fútbol, quiniela hípica, apuestas en las carreras de galgos).
  • Loterías (nacional, primitiva, bonoloto, loterías rápidas e instantáneas) y cupones (cupón de la once, cuponazo, rasca y gana).
  • Juegos de cartas (ej. Póker) y dados de tipo privado y con apuestas por medio.
  • Máquinas recreativas y juegos mecánicos con posibilidad de ganar dinero (máquinas tragaperras).
  • Concursos con premio en la prensa, radio, o televisión; concursos de alimentación y otros.

El ludópata es como un drogodependiente que necesita el juego y hace lo que sea por jugar. Convierte el juego en una primera necesidad urgente.

El juego es patológico ocurre cuando la persona piensa, vive y actúa en función del mismo, dejando de lado o en un segundo escalón otros objetivos y necesidades. Además, no solo causa problemas económicos, sino que también interfiere en muchas otras áreas en la vida: el juego puede convertirse en algo más importante en la vida del jugador que su familia, trabajo, amigos, salud o activos financieros. 

El apego al juego puede ser tan fuerte que la comida, el sexo o las relaciones sociales se vuelven secundarios. En la mayoría de los casos, el jugador tiene que recurrir a actividades ilegales o contrarias a su naturaleza con el fin de obtener dinero para jugar. También existe un alto riesgo de padecer otros problemas psicológicos: alcoholismo, ansiedad, depresión, incluso suicidio.

Ludopatía síntomas

La ludopatía se hace visible a raíz de los cambios que el juego produce en los hábitos y conducta de los jugadores. Comienzan un período de autodestrucción.

Los signos que pueden indicar un caso de ludopatía son:

  • Abandono de la vida laboral y social: el juego se convierte en el centro de la vida de la persona, comienza a despreocuparse de su vida laboral y de sus relaciones sociales.  
  • Problemas económicos: gastos imprevistos, préstamos, falta de dinero… Hace que pueda recurrir a la mentira para eludir responsabilidades y ocultar las consecuencias derivadas de su ludopatía.
  • Trastornos de ansiedad y depresión: la persona adicta al juego tiene necesidad de seguir apostando, a pesar del daño que le hace. Su mente está preocupada por las apuestas, en obtener fórmulas para ganar y en conseguir dinero para apostar. Todo esto, unido al hecho de que en muchas ocasiones el ludópata no tiene acceso al juego, puede provocar trastornos de ansiedad. Además, los problemas económicos, las mentiras acumuladas, el deterioro de las relaciones sociales y familiares, y el resto de situaciones conflictivas que conlleva el juego patológico pueden conducir a depresión.
  • Cambios en la personalidad: cambios en la conducta, como irritabilidad, falta de comunicación o, incluso, agresividad.

Cómo se desarrolla la adicción al juego

Muchos factores pueden contribuir a la adicción al juego. Incluida la desesperación por el dinero, el deseo de experimentar emociones fuertes, el estatus social asociado con ser un jugador exitoso y la atmósfera entretenida de la escena del juego convencional. 

También se ven implicadas variables personales (impulsividad, baja tolerancia a la frustración, búsqueda de sensaciones, etc.). O circunstancias concretas (problemas económicos, familiares, laborales, excesivo tiempo libre, escaso valor al dinero, etc.).

  • Fase de ganancia: El jugador comienza invirtiendo poco tiempo y poco dinero, se juega poco y en ocasiones obtiene ganancias. Progresivamente el juego se va convirtiendo en la fuente de interés principal para el sujeto.
  • Fase de pérdida: el jugador al aumentar las cantidades y la frecuencia, las pérdidas aumentan también. Juega más tiempo y más dinero para obtener el mismo nivel de sensaciones o para «intentar recuperar» lo invertido.
  • Fase de desesperación: las pérdidas son cada vez mayores y empiezan a suponer una grave preocupación para el jugador. Es entonces cuando se comienzan a utilizar engaños y mentiras para ocultar que exista un problema relacionado con el juego, sus consecuentes pérdidas, y/o para conseguir más dinero. En ocasiones, se piden préstamos a familiares, falta dinero en casa o incluso se cometen actos delictivos.

Durante las últimas fases, a menudo se generan síntomas fisiológicos como son la irritabilidad, trastornos de sueño, temblores, trastornos digestivos, etc. El juego se convierte en vía de escape a la disforia y el malestar, y un sentimiento culpable al cual el jugador responde con el autoengaño de «deber recuperar el dinero». Todo esto genera una situación de descontrol en el jugador. Cada vez ocupa más tiempo, más dinero y más interés en la conducta adictiva que en el resto de su vida.

Desafortunadamente, una vez que la adicción al juego se afianza, es difícil romper el ciclo. Las adicciones graves pueden afianzarse cuando alguien se siente desesperado económicamente y quiere recuperar lo que ha perdido. 

Una vez que la persona finalmente gana, si bien puede terminar recolectando una gran cantidad de dinero de esa victoria, rara vez es suficiente para cubrir lo que ya se perdió. La mayoría de los jugadores ni siquiera se acercan al punto de equilibrio.

Tratamiento de la adicción al juego

Para mejorar las posibilidades de éxito del tratamiento han de combinarse distintos tipos de terapias. La terapia farmacológica es de gran utilidad, ayuda a frenar los impulsos y a manejar los sistemas de regulación de la conducta. 

Es necesario que los fármacos se acompañen de psicoterapia individual, cuyo objetivo es reforzar las conductas positivas y suprimir las negativas. 

Para resolver un problema de adicción, hay que reconocer el problema y querer resolverlo. A partir de ahí existen diferentes tipos de terapia donde la implicación familiar y del entorno desempeñan un papel crucial.

Ludopatía ayuda

Como ya sabes, el paso más importante para superar la adicción al juego es darse cuenta de que tienes un problema. Se necesita una fuerza y ​​un coraje tremendas para reconocerlo, especialmente si has perdido mucho dinero y has roto o tensado relaciones en el camino. No te desesperes y no intentes hacerlo solo. Muchos otros han estado en tu lugar y han podido romper el hábito y reconstruir sus vidas. Tú también puedes.

Dejar de jugar no es tarea fácil. Pero se puede lograr con la ayuda de un grupo de apoyo sólido y un programa de tratamiento psicológico con profesionales especializados.

En Hernández Psicólogos, especialistas en adicciones, te ayudamos y acompañamos en el proceso, tratando en el camino los problemas asociados.

Elige tu centro de Psicología en Málaga, Fuengirola y Marbella.

Además, para más comodidad puedes elegir el psicólogo online, tan eficaz como presencial.

Publicado por Alejandra Hernández

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga, con Máster en tratamiento psicológico por la Universidad de Málaga, Máster en sexualidad y educación sexual por la Universidad de Huelva. Especialista en Psicoterapia EMDR, psicoterapia sensoriomotriz, terapia cognitivo conductual, y especializada en el tratamiento psicológico del trauma, apego, trastorno obsesivo compulsivo, terapia de pareja y sexual. Actualmente trabaja como psicóloga y directora del centro Hernández Psicólogos.

Entradas relacionadas

  • Delirium tremens y Síndrome de abstinencia alcohol
    La forma más grave de abstinencia de alcohol es el delirium tremens. Ocurre en el 3-5% de las personas con abstinencia de alcohol, según el … […]
  • Drogadicción: causas y tratamiento
    El consumo de drogas y la drogadicción es un problema cada vez extendido a nivel mundial, y las consecuencias acarrea numerosos problemas para las personas … […]

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Bajar al contenido