Según la RAE, la mitomanía es la tendencia patológica a fabular o transformar la realidad al explicar o narrar un hecho. ¿A qué te suena esto? Seguramente te haya venido a la mente una palabra muy común: las mentiras.

Cuando una persona miente de forma constante sobre su vida puede ser que nos encontremos ante un mitómano, o conocido coloquialmente como un mentiroso patológico.

En la mitomanía la persona transforma su historia personal para hacerla más llamativa y así buscar unos beneficios sociales como son la admiración o la atención. Aunque estas mentiras pueden llegar al efecto contrario al deseado, ya que una vez que sus conocidos descubren la verdad, tienden a rechazar a esta persona al sentirse engañados. Por tanto, puede llegar a estar aislado socialmente.

Las mentiras: un círculo vicioso

Todos en nuestra vida cotidiana hemos llegado a mentir motivados especialmente por evitar consecuencias negativas, por ejemplo, al llegar 10 minutos tarde al trabajo por la pereza al despertarnos y justificarnos con el típico “había mucho tráfico”. Pero en la mitomanía, estas pequeñas mentiras van aumentando y la persona se va a haciendo adictas a ellas, mintiendo continuamente y llegando a convertirse en su forma de relacionarse con los demás.

Además, puede llegar al punto que aunque en la mayoría de las ocasiones son conscientes de que están mintiendo, en otras se creen y toman como ciertas sus propias invenciones y su vida gira en torno a ellas.

Síntomas de la mitomanía

Como hemos apuntado, en la mitomanía se produce una “adicción” a las mentiras, y por tanto, comparte síntomas con otros tipos de adicciones:

  • Incapacidad de resistencia ante el impulso de mentir.
  • Síntomas físicos ansiosos ante el hecho de mentir.
  • Ideas intrusivas constantes sobre las mentiras.
  • Disminución de la ansiedad cuando se miente y no se descubre.

¿Se puede trabajar para eliminar la conducta de mentir compulsivamente?

La respuesta es sí. Pero es importante señalar que en los casos en que la persona con mitomanía decida acudir a consulta es necesario asegurar su compromiso y colaboración, ya que de lo contrario, la terapia no tendrá efecto.

Una parte importante del tratamiento es el contacto con la familia y amigos de la persona, ya que ellos pueden estar reforzando las mentiras y ayudando a que continúe con esa actuación. Por tanto, deben enfrentar al mitómano a sus mentiras con la verdad y exponerle las consecuencias en sus relaciones que tienen estas conductas.

Desde Hernández Psicólogos ayudamos a las personas con mitomanía a darse cuenta de su problema, de las consecuencias del mismo y trabajamos con ellos para que puedan dejar de comportarse de esta forma desadaptativa.

Si vives por Málaga, Marbella o Fuengirola: puedes pedir cita a través de las siguientes páginas para ser atendido en cualquiera de nuestros centros de manera presencial o con nuestros psicólogos online:

¿Qué es la mitomanía y ser mitómano?
4.9 (97.78%) 9 voto[s]