¿Conoces a algún mentiroso compulsivo? ¿Es lo mismo que la mitomanía o mentira patológica

Admítelo, de vez en cuando mientes, al menos un poco. Tu mejor amiga te pregunta qué piensas de su nuevo corte de pelo. Es horrible, pero le dices que le siente genial. Tu pareja te pregunta que si ha subido de peso, y por supuesto, le dices que no. 

Mentir es parte de la vida cotidiana, en cierto sentido, las mentiras son los lubricantes que hacen avanzar la interacción social. Pero cuando la mentira se sale de control, puede causar estragos en la vida personal y profesional, destruyendo relaciones y carreras.

A continuación te cuento que es lo que necesitas saber sobre la mitomanía o mentira patológica y el mentiroso compulsivo.

¿Qué es la mitomanía? Mentira Patológica

La mentira patológica, también conocida como mitomanía y pseudología fantástica, es el comportamiento crónico de la mentira compulsiva o habitual.

A diferencia de la mentira piadosa ocasional para evitar herir los sentimientos de alguien o meterse en problemas, un mentiroso patológico parece mentir sin razón aparente. Encontrarse ante una persona con mitomanía puede hacer que sea muy frustrante relacionarse con él o ella.

Aunque se habla de mentira patológica desde hace más de un siglo, aún no existe una definición universal clara de la condición.

De hecho, se sabe que algunas mentiras patológicas pueden resultar de una condición mental, como el trastorno de personalidad antisocial (a veces llamado sociopatía), mientras que otras parecen no tener una razón médica para el comportamiento.

Algunas investigaciones de 2007 sugieren que los problemas que afectan al sistema nervioso central pueden predisponer a alguien a mentir patológicamente.

La mentira compulsiva también es un rasgo conocido de algunos trastornos de la personalidad, como el trastorno de personalidad antisocial. Los traumatismos o las lesiones en la cabeza también pueden influir en la mentira patológica, junto con una anomalía en la relación hormona-cortisol.

En un estudio de 2016 se investigó lo que sucede en el cerebro cuando mentimos. Como curiosidad, se descubrió que cuantas más falsedades dice una persona, más fácil y frecuente se vuelve la mentira. Los resultados también indicaron que el interés propio parece alimentar la deshonestidad.

El estudio no analizó específicamente la mentira patológica ni la mentira compulsiva, pero puede dar una idea de por qué los mentirosos patológicos mienten tanto y tan fácilmente como lo hacen.

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Características del mentiroso patológico o mitómano

  • Mentir sin ningún beneficio o razón: ¿notas que miente solo por el simple hecho de mentir? Este es un rasgo común de la mentira patológica y una clara señal de que la mentira se ha vuelto reflexiva y habitual.
  • Decir mentiras complicadas, dramáticas y detalladas, aunque las historias pueden parecer inverosímiles. La forma convincente en que se cuentan en una mentira patológica puede hacer que parezcan creíbles.
  • Creer (o parecer creer) sus propias mentiras: algunos expertos creen que debido a que las personas que mienten patológicamente lo hacen con gran facilidad y frecuencia, es posible que no siempre recuerden lo que es real y lo que han inventado.
  • Las mentiras pueden hacer que la persona que las dice parezca un héroe o una víctima. Los mentirosos patológicos a veces mienten para ganar simpatía o admiración. Si nota que alguien miente con frecuencia sobre su salud, riqueza o estado profesional, esto podría ser un signo de mentira patológica.

Mentiroso compulsivo vs mitomanía

Aunque a primera vista parezca lo mismo, existen diferencias entre un mentiroso compulsivo y un mitómano.

El mentiroso patológico miente incesantemente para salirse con la suya y lo hace con poca conciencia. Mientras que el mentiroso compulsivo miente por hábito. Desvían la verdad sobre todo, grande o pequeño. Para un mentiroso compulsivo, decir la verdad es muy incómodo, se sienten bien al mentir.

Los mentirosos compulsivos pueden o no experimentar un trastorno mental. Por lo general, se observa que las personas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), trastorno bipolar y trastorno límite de la personalidad recurren a mentir compulsivamente.

En cambio, la mentira patológica o mitomanía se considera un mecanismo de supervivencia desarrollado en la primera infancia y, a menudo, se asocia con algún otro tipo de trastorno de salud mental, como un trastorno de personalidad antisocial o un trastorno de personalidad narcisista. Puede ser que mientan para evitar algo traumático que sucedió en sus vidas, como el abuso.

Además, los mentirosos compulsivos no son demasiado manipuladores ni astutos, sino que simplemente mienten por hábito, que es una respuesta automática que es difícil de romper y que pasa factura a una relación.

Mientras que los mentirosos patológicos o mitómanos son casi imposibles de atrapar en el acto. Estas personas son excelentes mentirosas porque mienten constantemente e inventan historias innecesariamente y, a menudo, se vuelve extremadamente difícil distinguir la verdad de las declaraciones falsas.

Afortunadamente, ningún tipo de mentiroso es común. Se estima que menos del 5% de las personas mienten compulsiva o patológicamente.

¿Pueden cambiar los mentirosos compulsivos o patológicos?

La mayoría de los mentirosos compulsivos o patológicos no quieren cambiar lo suficiente como para pedir tratamiento. Por lo general, solo lo hacen cuando lo indica una orden judicial, después de que se han metido en problemas. O, en casos extremos, después de que sus mentiras hayan tenido consecuencias nefastas, como la quiebra, el divorcio o la pérdida de una carrera.

El tratamiento de la mentira patológica, que puede incluir psicoterapia, medicación o ambos. Dependerá de si es un síntoma de una afección psiquiátrica subyacente.

Existe poca investigación sobre las opciones de tratamiento para los mentirosos. El asesoramiento psicológico o la psicoterapia se centra en cómo reducir la impulsividad.

Si en cambio eres tu quien tiene que lidiar con un mentiroso compulsivo o patológico, espero que este artículo pueda ayudarte a comprender mejor las raíces de este trastorno y guiarte a manejar mejor la situación. 

Es completamente comprensible que las mentiras de los demás puedan llevarte a experimentar sentimientos de frustración, malestar e impotencia. 

Pero recuerda que no estás solo, un psicólogo online puede ayudarte a trabajar a través de tus propios sentimientos y emociones, idear un plan viable para enfrentarlos y también cómo apoyar a la persona que lucha con la mentira patológica

Si estás en una relación, es posible que también quieras considerar la terapia de pareja para ayudaros a reconstruir la relación.

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Publicado por Alejandra Hernández

Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga, con Máster en tratamiento psicológico por la Universidad de Málaga, Máster en sexualidad y educación sexual por la Universidad de Huelva. Especialista en Psicoterapia EMDR, psicoterapia sensoriomotriz, terapia cognitivo conductual, y especializada en el tratamiento psicológico del trauma, apego, trastorno obsesivo compulsivo, terapia de pareja y sexual. Actualmente trabaja como psicóloga y directora del centro Hernández Psicólogos.

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