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Autoexigencia destructiva o cómo arruinar tu vida

Alejandra Hernández

Artículo redactado por Alejandra Hernández

Soy psicóloga sanitaria, sexóloga, terapeuta EMDR y terapeuta Sensoriomotriz. Dirijo los centros Hernández Psicólogos de Málaga, Marbella y Fuengirola donde he seleccionado a excelentes psicólogos para rodearme del mejor equipo para la atención a personas en el área del bienestar y la salud mental.

“La autoexigencia es una virtud que te permitirá ser la mejor versión de ti mismo”. ¿O quizás no?

La autoexigencia es una característica esencial para crecer como persona o como profesional. Sin embargo, todo tiene un límite. 

En ocasiones nos pasamos la vida persiguiendo un horizonte inalcanzable mientras perdemos de vista el camino. Y es aquí donde se convierte en un problema. La autoexigencia desadaptativa, sea en el trabajo o en cualquier otro ámbito, es improductiva y resulta perjudicial para la salud.

A continuación, desde el equipo Hernández Psicólogos online, te contamos qué es la autoexigencia, cómo identificarla y cómo solucionarla.

¿Qué es la Autoexigencia según la RAE?

La RAE no contempla su inclusión en el Diccionario. No obstante, podemos definirlo en términos generales como la tendencia de una persona de exigirse a sí misma. 

La autoexigencia tiene que ver con querer hacer las cosas bien y esforzarse para ello pero, a veces, también involucra un patrón de comportamiento poco saludable que conlleva órdenes excesivas en forma de “tengo que…” o “debería…”, razonamiento emocional que se da en algunas distorsiones cognitivas.

El sufrimiento ocurre cuando la persona quiere ir más lejos de lo que sus propias aptitudes y recursos personales permiten, sin conformarse y con el “nunca es suficiente” por delante.

Autoexigencia causas

No eres una persona autoexigente por casualidad. Este tipo de personalidad puede aparecer por diferentes causas. Algunas de ellas son:

  • El ambiente de crianza. Los estilos parentales estrictos, principalmente hacia el rendimiento académico, pueden ser una de las causas. Estas tendencias se van instaurando en nuestros esquemas mentales y van modificando la forma en la que interpretamos el mundo en la vida adulta. 
  • Experiencia personal con el trabajo, especialmente cuando es algo traumática. Por ejemplo, todas las personas hemos sentido en alguna ocasión que podríamos haberlo hecho mejor. En personas con cierta vulnerabilidad, este hecho podría provocar una obsesión por esforzarse cada vez más, con un listón cada vez más alto, percibiendo su bajo rendimiento laboral como sinónimo de fracaso.
  • Modelos de influencia. En ocasiones nos comparamos con personas que tienen un alto desempeño laboral y son consideradas “personas de éxito”. Esta comparación provoca una exigencia para llegar a su nivel de desempeño y obtener validación social. Recuerda: nadie es perfecto.
  • Efecto de las redes sociales. Estas nos enseñan solo el lado bueno y perfecto de la vida, provocando que algunas personas se comparen y se impongan unos estándares en ocasiones inalcanzables. 

¿Que hay detrás de la autoexigencia?

Detrás de la autoexigencia existe una búsqueda de la mejora personal, la intención benévola de “ser los mejores”. Sin embargo, a veces la forma de querer ser la mejor versión de uno mismo lleva a la autoexigencia en extremo

Nos presionamos en exceso, nos castigamos con la palabra e incluso nos enfadamos con nosotros mismos. Y así comienza un conflicto interno caracterizado por la desmotivación, la baja autoestima, la frustración y un constante estado de hipervigilancia y estrés. 

¿Por qué soy tan autoexigente?

Si entendemos la autoexigencia como un continuo, todas las personas en mayor o menor medida somos autoexigentes. Y viene provocada por la combinación de diferentes variables, como pueden ser una historia de aprendizaje marcada por la recompensa de los logros y el castigo del fracaso, rasgos de personalidad con tendencia al perfeccionismo, una débil autoestima y una sociedad que nos educa en dinámicas competitivas para alcanzar el éxito.

¿Tienes problemas para cumplir tus objetivos?¿Siempre quieres más? ¿Te han dicho alguna vez que tus metas son demasiado altas? Puede que tengas rasgos de personalidad anancástica.

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¿Cuándo la autoexigencia es un defecto?

La autoexigencia puede ser considerada una cualidad o un problema en función de su intensidad y presentación. 

En ocasiones, es positivo cuando permite a la persona avanzar, encontrar soluciones y crecer en sus metas y objetivos. Se vuelve un problema cuando pasa a ser algo estable en el tiempo y lleva a la persona a nunca conformarse. Es lo que se conoce como autoexigencia destructiva.

La sensación de que todo puede ser mejor de lo que es puede provocar molestias y desencuentros, especialmente cuando se trabaja en grupo. Este énfasis por la perfección hace que termine sobrepasando sus propios límites y daña la salud mental.. 

Si quieres evaluar si la autoexigencia destructiva presta atención a tu diálogo interno. ¿Es como un “mal jefe”, autoritario y agresivo? ¿O es como un buen líder que señala los errores de forma constructiva y sabe motivar?

Si la inversión de esfuerzo que haces para alcanzar tus logros es poco realista y el resultado nunca te satisface, probablemente seas “preso/a” de una autoexigencia destructiva que solo consigue bloquearte.

Autoexigencia y perfeccionismo

El objetivo último de la autoexigencia es la perfección, por lo que una persona autoexigente será probablemente perfeccionista.

El perfeccionismo lleva a una persona al estrés emocional y aparece como base de muchos problemas que se ven en consulta. Esto es difícil de evitar en una sociedad en la que se valora producir y estar continuamente ocupados.

Autoexigencia y ansiedad

La persona con autoexigencia se exige y se presiona continuamente por el miedo a no cumplir sus expectativas. En este ambiente, no es raro encontrar problemas de ansiedad derivados.

De hecho, muchas de las personas con problemas de ansiedad presentan un perfil de autoexigencia característico. Esta actitud impide disfrutar del aquí y el ahora, ya que el pensamiento de que hay algo que deberían estar haciendo ocupa la mayor parte de su tiempo. 

Como consecuencia, la persona llegará a sentirse mental y físicamente agotada y, con bastante probabilidad, podrá desarrollar y experimentar un trastorno de ansiedad.

Autoexigencia test

¿Crees que eres autoexigente contigo mismo? A continuación, te planteamos las siguientes preguntas para que salgas de dudas:

  1. ¿Necesitas ser la/el mejor en todo lo que haces?
  2. ¿Te sientes culpable si cometes algún error?
  3. ¿Prefieres hacer las cosas tú misma/o y te cuesta delegar?
  4. ¿Te consideras una persona perfeccionista?
  5. ¿Necesitas tenerlo todo bajo tu control?
  6. ¿Te cuesta trabajar en equipo?
  7. ¿Sacrificas tu vida personal por lograr la excelencia?
  8. ¿El deseo de lograr la excelencia interfiere de forma significativa en tu vida personal, familiar, académica, laboral, económica o de pareja?

Si has contestado SÍ a la mayor parte de las preguntas es muy probable que tengas una personalidad autoexigente. No obstante, no olvides que los resultados obtenidos en este tests son orientativos y no implican ningún diagnóstico ni ninguna otra valoración psicológica. Acude siempre a un profesional.

Cómo gestionar la autoexigencia

En términos clínicos, las personas autoexigentes en ocasiones se muestran reacias a cambiar debido a las ventajas que esta personalidad le supone a nivel profesional. No obstante, algunos aspectos que puedes tener en cuenta para gestionar la autoexigencia son los siguientes:

  • Presta atención a tu diálogo interno y practica la autocompasión. Intenta que tu estilo de comunicación sea asertivo, como si le estuvieras hablando a tu mejor amiga. 
  • Plantéate objetivos realistas, alcanzables y planificados de acuerdo a tus capacidades. Recuerda: saber corregir la planificación a veces es necesario.
  • Observa tus emociones. ¿Qué hay detrás de  la autoexigencia? ¿Miedo, vergüenza o quizás rabia? Ahora que ya las tienes identificadas te tocará aprender a gestionarlas.
  • ¡No te compares! Aprende de tus referentes para crear tu propio camino.
  • Céntrate en el proceso y no en la meta. Valora el esfuerzo y la ejecución, prestando atención al aquí y ahora. La práctica de mindfulness puede ayudarte.
  • Recuerda que los errores son parte del camino. En lugar de castigarte, piensa qué puedes aprender para la próxima vez. 

¿Y tú? ¿Te exiges demasiado y te gustaría cambiarlo? 

Si te resulta difícil gestionar tus pensamientos autoexigentes y crees que necesitas ayuda profesional, estamos para ayudarte. En Hernández Psicólogos Málaga, como especialistas en psicología, analizaremos tu caso particular y te indicaremos cuál es el tratamiento más adecuado.

Además, para más comodidad puedes optar la terapia de psicología online, tan eficaz como la presencial. Reserva una sesión con nuestros psicólogos online para mejorar tu calidad de vida.

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