Blog > Psicología de adultos > Emetofobia o miedo a vomitar: todo lo que tienes que saber

Emetofobia o miedo a vomitar: todo lo que tienes que saber

Alejandra Hernández

Artículo redactado por Alejandra Hernández

Soy psicóloga sanitaria, sexóloga, terapeuta EMDR y terapeuta Sensoriomotriz. Dirijo los centros Hernández Psicólogos de Málaga, Marbella y Fuengirola donde he seleccionado a excelentes psicólogos para rodearme del mejor equipo para la atención a personas en el área del bienestar y la salud mental.

¿Sabes que es la emetofobia? El acto de vomitar es una experiencia desagradable para todas (o casi todas) las personas. Pero también es un acto adaptativo y necesario que nuestro propio cuerpo pone en marcha cuando cree que debe eliminar un agente que está causando molestias. 

Hasta aquí todo bien. Pero, ¿imaginas qué puede sentir una persona con miedo a vomitar? Esto es lo que se conoce como emetofobia.

Sufrir este tipo de fobia conlleva adoptar un estilo de vida diferente al resto de las personas. Los planes y relaciones sociales disminuyen por el mero hecho de evitar las situaciones que pueden hacer más probable el vómito. ¿Te suena?

A continuación, desde el equipo Hernández Psicólogos online, te contamos qué es la emetofobia, cuáles son sus síntomas, sus causas y su tratamiento.

Emetofobia significado

El significado etimológico de «Emetophobia» se deriva de la palabra griega «emetos» (vómitos) y «phobos» (miedo). Como puedes imaginar, la emetofobia es el miedo anormal y persistente a vomitar o a que otras personas vomiten, y se asocia generalmente a una irrefrenable sensación de pérdida del control.

En esta línea, las personas que padecen emetofobia experimentan una ansiedad extrema a pesar de ser conscientes de que su miedo es irracional. Por lo general, el temor se asocia a vomitar en público y avergonzarse de sí mismos. Como consecuencia, suelen evitar las reuniones de trabajo, eventos y otras reuniones sociales. 

De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), la emetofobia está incluida dentro de la categoría de fobia específica. No obstante, este tipo de fobias no suele ser muy conocida y afecta a aproximadamente el 0,1% de la población.

En cambio, en su forma más leve, el miedo a vomitar es bastante más común. Las tasas de prevalencia en este sentido oscilan entre el 3,1% y el 8,8% dentro de la población, siendo cuatro veces más frecuente en las mujeres que en los hombres. 

Además, en ocasiones, este tipo de fobia es confundida con algún trastorno de la conducta alimentaria, como la anorexia nerviosa, y otros tipos de trastornos mentales, como el trastorno obsesivo-compulsivo o la agorafobia, debido al parecido de sus síntomas.

Emetofobia síntomas

¿Te preguntas cuál es la sintomatología propia de la emetofobia? Los síntomas que se incluyen dentro de este diagnóstico pueden dividirse en tres esferas: sintomatología física, sintomatología cognitiva y sintomatología conductual.

Sintomatología física

Si identificamos como estímulo fóbico cualquier estímulo relacionado con el vómito, la simple aparición de este provocará una hiperactivación del sistema nervioso y, como consecuencia:

  • Aumento de la frecuencia cardiaca
  • Incremento del ritmo respiratorio
  • Sensación de ahogo, asfixia o falta de aire
  • Aumento de la tensión muscular
  • Aumento de la sudoración
  • Alteraciones gástricas y dolores estomacales
  • Náuseas y/o vómitos.
  • Cefaleas
  • Vértigos y sensación de mareo
  • Pérdida del conocimiento o desmayos

Sintomatología cognitiva

Además de estos síntomas físicos, la emetofobia se presenta acompañada de un completo repertorio de pensamientos intrusivos y creencias irracionales sobre los posibles peligros o daños que el vómito puede conllevar.

Este tipo de síntomas de carácter cognitivo se presentan de manera irracional e incontrolable y mantienen la fobia en el tiempo. 

Sintomatología conductual

La hiperactivación del sistema nervioso junto con los pensamientos intrusivos provocan, en último término, la evitación de las situaciones o de actividades que podrían incrementar el riesgo de aparición del vómito.

Así, por ejemplo, una persona con emetofobia probablemente evitaría lugares con mucha gente, como podrían ser centros comerciales, transportes públicos, conciertos u hospitales, por temor a no poder escapar rápidamente en caso de que aparecieran las náuseas. Es por esta razón por la que a veces se confunde el diagnóstico con agorafobia.

Además, el comportamiento evitativo podría extenderse también al empleo de baños públicos o el contacto con manillas de puertas. Incluso sería extensible a evitar el consumo de determinados alimentos que, según la persona, podrían ser causa de vómitos.

Como puedes imaginar, las personas con esta fobia experimentan un deterioro social y laboral significativo, y hacen todo lo posible para evitar el vómito. Esto se traduce en una pérdida de la autonomía y una hipervigilancia constante para evitar algo incómodo que rara vez sucede. 

Habla con un psicólogo online

Si necesitas ayuda psicológica, no esperes más. Puedes reservar una cita con nuestros psicólogos online, te ayudaremos a sentirte mejor. Desde 35€/sesión.

RESERVAR CITA

Emetofobia causas

Existe poca investigación sobre las causas exactas de la emetofobia. No obstante, las fobias de este tipo no suelen tener una causa única sino que, más bien, suelen venir dadas por la combinación  de una serie de factores. Entre estos se incluyen: 

  1. Una experiencia pasada traumática relacionada con el vómito.
  2. Una experiencia de aprendizaje observacional. Por ejemplo, un niño cuya hermana presente miedo de vomitar también puede desarrollar este mismo miedo por observación.
  3. Una experiencia de aprendizaje informativo. Por ejemplo, leer sobre una situación que involucra vómito y desarrollar un miedo basado en esa información.

Otra teoría es que los genes u otros factores biológicos podrían ser desencadenantes de esta fobia. En esta línea, algunas investigaciones defienden que ciertas personas nacen con una susceptibilidad genética a desarrollar trastornos de salud mental como ansiedad, depresión y fobias.

¿Cómo saber si tienes emetofobia? Test

¿Te identificas? ¿Sospechas que puedes tener emetofobia? A continuación, te planteamos las siguientes preguntas para que salgas de dudas:

  1. ¿Tienes miedo a vomitar con frecuencia?
  2. ¿Sientes que pierdes el control ante el vómito?
  3. ¿Intentas evitar todas las situaciones en las que puedes sentir miedo a los vómitos? 
  4. ¿Sueles llevar un “kit de seguridad” (pastillas contra el mareo, bolsas…) cuando sales de casa?
  5. ¿Evitas comer fuera de casa por si vomitas? 
  6. ¿Te ha dado alguna vez algún ataque de pánico o ansiedad ante una situación de vómito?
  7. ¿Este miedo a los vómitos, afecta de forma importante a tu vida personal, familiar, académica, laboral, económica o de pareja?
  8. ¿El miedo al vómito te impide desarrollar tu vida cotidiana de forma normal?

Si has contestado SÍ a la mayor parte de las preguntas, y especialmente a la pregunta número 8, es muy recomendable que busques ayuda profesional.

No olvides que este es solo un test orientativo y no implica ningún diagnóstico de emetofobia ni ninguna otra valoración psicológica. 

¿Cómo superar el miedo a vomitar? 

Aunque existen multitud de intervenciones y terapias psicológicas mencionaremos dos de las más destacadas en el tratamiento de la emetofobia.

Terapia cognitivo conductual

La fobia al vómito suele tratarse a través de la terapia cognitivo-conductual (TCC). Desde este punto de vista, el tratamiento se orienta principalmente a modificar creencias erróneas, reducir la evitación y enfrentar situaciones desafiantes paso a paso. Para ello, se hace uso de la reestructuración cognitiva, la desensibilización sistemática y el entrenamiento en relajación para disminuir los niveles de excitación del sistema nervioso.

Aunque en términos generales la TCC ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de fobias específicas, en el caso de la emetofobia los efectos no están del todo claros. Por ello, se proponen otras perspectivas como el tratamiento a través de EMDR.

Terapia con EMDR

La terapia con EMDR, basada en la desensibilización y reprocesamiento mediante movimientos oculares, está recomendada para el tratamiento del estrés postraumático (TEPT)

Teniendo en cuenta que muchas personas con fobia al vómito circunscriben el comienzo de su problemática en la infancia, tras un episodio traumático con el vómito, no es raro pensar que la terapia con EMDR pudiera ser de utilidad para su tratamiento.

Esta perspectiva permite solucionar los recuerdos traumáticos producidos por una amplia variedad de sucesos, entre los cuales se podría incluir a aquellos que permitirían explicar el origen de las alteraciones fóbicas como en el caso de la emetofobia.

¿Y tú? ¿Crees que necesitas superar el miedo a vomitar? Si te resulta difícil gestionar tus sensaciones, pensamientos y conductas, y crees que necesitas ayuda profesional, estamos para ayudarte. 

Consúltanos y pide cita. En Hernández Psicólogos Málaga tenemos un equipo de profesionales que están dispuestos a ayudarte tanto en nuestros centros -de Málaga, Fuengirola y Marbella – como mediante nuestro servicio de psicólogo online, tan eficaz como la presencial.

Te acercamos la psicología allá donde estés, adaptándonos a tu horario. Reserva una sesión con nuestros psicólogos online y comienza a sentirte mejor.

Habla con un psicólogo online

Si necesitas ayuda psicológica, no esperes más. Puedes reservar una cita con nuestros psicólogos online, te ayudaremos a sentirte mejor. Desde 35€/sesión.

RESERVAR CITA
Valora este artículo

Deja un comentario

Los datos facilitados se incorporarán a tratamientos cuyo responsable es ALEJANDRA HERNÁNDEZ GIL con CIF 78977757N y domicilio social en: Av. Nabeul 14, Of. 17 29601 Marbella. Finalidad: realizar comentarios. Legitimación: consentimiento prestado por el afectado. Destinatarios: No se cederán datos a terceros. Reservados sus derechos a acceder, rectificar y suprimir, así como otros derechos, como se indica en la Política de privacidad.